sábado, 22 de septiembre de 2012

sábado, 27 de febrero de 2010

viernes, 26 de febrero de 2010

jueves, 20 de agosto de 2009

UUHHHH!!!! QUE FRESQUITO

Queridos Internautas este blog ya lo tenemos super cargado, de ahora en adelante continuaremos con el siguiente Mundo Ocio, ¡¡hasta la vuelta!!
Os Espero a todos!!!!!

Bunny Licker

El Pais mas pobre del mundo

La Capital mas Pobre del Mundo




Él dice que éste debe ser el parámetro para “surear” (orientar hacia el sur) cualquiera de nuestras acciones. El pobre, el caído, el oprimido, el masacrado, el excluido de la vida digna. Para Dussel, la víctima es real, y necesita del gesto ético. Eso vale tanto para quien vive en Florianópolis cuanto para los que viven en Malasia o Siberia. El pobre, dice Dussel, está perdido y sólo en el dolor. Necesita que las manos se extiendan y lo amparen, no como un gesto para aliviar la conciencia burguesa, sino como un compromiso real, verdadero.

El grito ético de Dussel parafrasea otro, del siglo XIX, cuando Marx y Engels proclamaron, en los albores del capitalismo: “trabajadores del mundo uníos”. Hoy, en el 2005, el grito que se hace necesario es: “pobres de todo el mundo uníos”. Y cualquiera que vea televisión sabe el motivo. La tragedia en Nueva Orleáns desveló al mundo cuánto los ricos y poderosos están incómodos con los pobres. Ningún discurso puede ser más contundente como la acción que fue practicada en aquella ciudad de mayoría negra. Amenazada por el huracán, el gobierno estadounidense lanzó el aviso de alerta para sus iguales: los blancos y ricos. “Sálvese quién pueda”, decían los mensajes oficiales. Quién tuvo coche y dinero para salir de la ciudad, se fue. Los pobres, los desvalidos, los desheredados, sin dinero y sin ticket de avión, tuvieron que quedarse. Y allí estuvieron abandonados a las aguas, a la enfermedad, a la muerte. Los que sobrevivieron, ahora son vistos como un “obstáculo problemático” en la vida feliz de Texas.

Los pobres de Estados Unidos vieron y sintieron en la piel el dolor de ser dejados a su suerte, cosa que los soldados estadounidenses hacen todos los días en las regiones del mundo que ocupan con sus armas y botas. Así son dejados los pobres de Afganistán, de Irak, de Colombia, de Granada, de Palestina, de Paraguay y de tantos otros países. Los ricos cogen sus familias, sus perros, sus joyas, y, protegidos, se mandan a cambiar, Los pobres se quedan inermes ante la tragedia. Es así en cualquier lugar. Ora donde los estadounidenses invaden con tropas y bombas, ora donde invaden con políticas económicas depredadoras y acuerdos comerciales espurios. El país de Bush es un Midas al revés: todo lo que toca lo convierte en dolor.

En África, todos los días son días de huracán. Allí se propaga la enfermedad, el hambre, el dolor, la miseria humana. El gran continente, ocupado, dividido y devastado por el poder europeo, hasta hoy no se ha levantado. Allá, millones de pobres viven la desesperación del abandono, muriendo como moscas sin que ningún helicóptero salvador asome en el horizonte. Y, cuando viene es para traer más desgracias. La “gran esperanza blanca” - siempre humanitaria en las películas de Hollywood – es, en verdad depredadora y salvaje. En África, los poderosos matan a los pobres en nombre de los diamantes, minerales y el marfil. La vida del pobre vale nada. La vida vive de terca

Y así es en todo el planeta. Basta pasar por una librería cualquiera y tomar el libro del fotógrafo Sebastián Salgado llamado Êxodus. En él está expuesta, a través de crudas imágenes congeladas, la vida del pobre, del migrante, del que necesita andar por el mundo buscando un pedazo de pan. Del que está abandonado, perdido, asustado, casi perdido de su humanidad.

Pero ni aún frente a tanto dolor, el mundo burgués se compadece. En Europa, niñas queman edificios donde viven negros africanos escapados del hambre. En París, queman a los argelinos que buscan un lugar para vivir en paz. Queman indios en Brasilia, por pura broma con un “desigual”. La vida del pobre es nada. Aquí, en la India, en Senegal, en Alaska.

Entonces, nuestro desafío se encuentra allí: estar con el caído, caminar con él, promover la vida de quien está perdido. No por compasión. El pobre no necesita de la pena de nadie. Lo que los pobres necesitan es del compromiso y de la visión. Compromiso de quien - aunque pobre- aún tiene lo básico para vivir, y visión para sí mismo. En el otro – hermano- puede encontrar un abrazo de amparo y posibilidad de emerger. Pero, lo más importante es la visión. Poder ver que, unidos, son mayoría y pueden vencer cualquier dolor.
Lo triste de el continente africano, que no escapa a otras regiones del planeta, son los profundos contrastes y desigualdades, marcados por largos conflictos sociales que parecen no terminar nunca. Un ejemplo de los resultados de procesos históricos tan conflictivos y complejos se materializa en la ciudad e Freetown, la capital del país más pobre de todo el planeta, Sierra Leona.
Freetown es la capital de Sierra Leona, una ciudad puerto y centro comercial que podría afirmarse, es el área más rica de un país donde la pobreza hace estragos. Freetown es una ciudad capital que a la par de los extensos conflictos sociales, sobrevive de la mano del intercambio de mercancías y la exportación. Freetown nació como una ciudad fundada por esclavos ingleses que retornaron a África liberados. Nacida como un asentamiento base controlada por los británicos, fue el punto de partida para una más de las aventuras colonialistas europeas del siglo XIX. La historia de la ciudad, es una sucesión casi permanente de conflictos de poder.

El resultado de un proceso conflictivo se materializa en una estructura urbana que hasta en el propio centro, exhibe marcadas deficiencias en la infraestructura. Situada en la península de Sierra Leona, sobre el Atlántico, Freetown es un centro de producción de cigarros, posee una actividad industrial marginal, y despliega otras actividades como la talla de diamantes, la industria agrícola y el comercio.
La ciudad, a pesar de sus problemáticas y conflictos, posee puntos de interés entre los que se destacan el Museo Nacional, Palacios, Iglesias históricas como la de San Juan, catedrales, la Mezquita, y playas como la de Hamilton, Luley y Lakka. Hay además, sitios de importancia histórica, como un enorme árbol de algodón, un tesoro natural de la ciudad, que se encuentra sobre una calle donde los antiguos esclavos fundaron la actual urbe. Es importante hacer una mención a la delincuencia en la ciudad, una modalidad creciente desde al año 2002, que ha ganado las calles, especialmente en las zonas más pobres.
Para arribar, Freetown cuenta con un Aeropuerto Internacional (Lungi) ubicado en la ciudad de Lungi, al otro lado de la ribera de la ciudad, y conectado por ferry. Freetown, es la capital más relegada de un continente magnífico por sus bellezas naturales y sus culturas y patrimonio, algo que muchas veces no va a compañado de una estabilidad y la paz necesaria para un desarrollo sustentable.

domingo, 16 de agosto de 2009

"Vietnam" El Conflicto mas Importante de la Posguerra


La guerra de Vietnam fue el conflicto más importante de la posguerra. Modificó las relaciones entre militares y civiles, y entre políticos y periodistas. Puso en evidencia los límites del uso de la fuerza y transformó para siempre las relaciones entre aliados y bloques de la guerra fría. Estrategias supuestamente eternas se derrumbaron como castillos de naipes y teorías hasta entonces indiscutibles, como la del dominó, se vinieron abajo.
Francia volvió a ser derrotada y los Estados Unidos sufrieron la humillación más grave en sus dos siglos de vida como estado independiente. Además de la derrota militar, su sociedad se resquebrajó internamente en un conflicto comparable sólo, por sus consecuencias, al de la guerra civil.

Como dejó claro hace años el historiador Michael Beschloss en el libro 'Taking Charge', síntesis de las conversaciones del presidente Lyndon B. Johnson en la Casa Blanca, EEUU entró en Vietnam a ciegas.

Ninguno de sus intereses vitales estaba en juego. Peor aún: siendo perfectamente conscientes de ello, sus máximos dirigentes no quisieron o no pudieron impedirlo.

EEUU heredó de Francia una guerra de descolonización y la convirtió en una guerra ideológica. Perdió de vista por completo las razones originales del conflicto –el control del arroz, estaño y, sobre todo, caucho del imperio Michelín- y lo convirtió en una guerra ideológica, movida exclusivamente por el prestigio y los intereses burocráticos.

La victoria de Mao en China, en 1949, cambió radicalmente la situación en las antiguas regiones coloniales de Tonkin, Annam y Cochinchina. Lo que hasta entonces había sido un problema colonial francés, uno más de tantos, de repente adquirió una importancia estratégica inusitada para Occidente.

Francia trató de vietnamizar el conflicto, pero la situación interna francesa a comienzos de los 50 hizo inviable una estrategia eficaz. Con todo un ejército profesional y una superioridad abrumadora en aviones, carros, artillería pesada y medios de transporte, Francia sufrió en Dien Bien Fu el 7 de marzo del 54 a manos del Vietminh del general Nguyen Giap, tras 55 días de asedio, su derrota más importante desde la Segunda Guerra Mundial.
Imagenes Crudas de la Guerra de Vietnam



Una nueva guerra
Fue la derrota definitiva de Francia, pero empezaba una nueva guerra. El armisticio firmado en Ginebra el 21 de julio del 54 dividió la península por el paralelo 17, prohibió toda ayuda militar a las dos partes, el norte quedó en manos del Vietminh, comunista, y el sur, bajo el emperador Bao Dai y su tristemente célebre primer ministro Ngo Dinh Diem. Se reconoció la independencia de Laos y Camboya, y se acordó la reunificación de Vietnam para el año 56.

Transcurrieron los plazos, nadie respetó lo firmado, el referéndum de unificación nunca se celebró y, en contra de los acuerdos internacionales, Eisenhower, obsesionado todavía por la experiencia de Corea, empezó a enviar asesores militares. Washingon destituyó a Bao Dai y apoyó la represión de sus sucesores en Vietnam del Sur. Estos cometieron el error de perseguir a los budistas en un país cuya religión mayoritaria es el budismo y su títere, Diem, llenó el gobierno de católicos, parientes y amigos.

Creció la corrupción, los medios de comunicación críticos fueron clausurados, John Kennedy se dejó arrastrar por la herencia republicana y, en el 61-62, la Administración estadounidense estaba financiando ya el 80% del presupuesto del régimen de Saigón.

A imitación del Vietminh, que dirigió la lucha contra Francia, el 20 de diciembre del 60 se funda en Vietnam del Sur, con apoyo de Hanoi, un frente de liberación bautizado con el nombre de Vietcong y comienza otra guerra de cuyo final se cumplen ahora 25 años.

El 'New York Times' la califica hoy como «una guerra sin sentido». Millares de norteamericanos han llenado de flores el paseo junto al muro de granito negro, en Washington, con los nombres de los 58.219 estadounidenses fallecidos o desaparecidos en aquella guerra. Según Vietnam, también murieron tres millones de vietnamitas (del norte y del sur), 2 millones de ellos civiles.
Desde la firma de la paz, en 1973, se han recuperado en Vietnam los restos de 554 estadounidenses desaparecidos en acción. Todavía quedan más de 300.000 vietnamitas y 2.029 estadounidenses desaparecidos en la guerra, 1.518 de ellos en Vietnam (el resto en Laos y Camboya).

John McCain, senador republicano por Arizona, presidió el 25 de abril en Hanoi la ceremonia de entrega de los últimos seis cadáveres de desaparecidos recuperados hasta ahora. «Creo que deberíamos ayudar a los vietnamitas a descubrir el paradero de los que faltan», declaró McCain, emocionado, tras recordar los cinco años que estuvo prisionero en la capital vietnamita.
Fotos Militares del Vietnam



Las huellas

Aunque Vietnam y EEUU restablecieron relaciones diplomáticas el 12 de julio del 95, las huellas de la guerra tardarán generaciones en borrarse. Hoy vive en EEUU más de un millón de personas nacidas en Vietnam, lo que les convierte en el quinto grupo más numeroso de inmigrantes. Gerald Ford, el presidente obligado a ordenar la retirada definitiva, el 30 de abril del 75, lamenta, sobre todo, no haber podido salvar a muchos más en la evacuación final.

En sus recuerdos de aquel último día, Henry Kissinger, a la sazón secretario de Estado, escribe hoy en 'Newsweek': «[El presidente y yo] nos habíamos convertido en espectadores de un drama sobre el que nada podíamos hacer, paralizados entre un dolor imposible de evitar y un futuro que todavía no estábamos en condiciones de encauzar».

Así concluía un conflicto sobre el que se han escrito millares de libros y sobre el que sigue habiendo más diferencias que coincidencias. De 10.000 guerrilleros en 1960, el Vietcong llegó a contar con más de 100.000 en el 64. A la muerte de Kennedy, ya controlaba el 80% del territorio y el 60% de la población del sur.

La guerrilla disponía de armas estadounidenses que robaba al Ejército survietnamita, cada año más debilitado por las deserciones, las conspiraciones y las rebeliones. La eliminación de Diem y la conversión de un conflicto limitado en una invasión directa y masiva por orden de Kennedy agravó, en vez de aliviar, la guerra.

A pesar de sus reticencias, Johnson fue el responsable del cambio de planes que condujo al desastre. Los efectivos estadounidenses pasaron de 23.000 en el 64 a 120.000 en el 65 y a más de medio millón en el 68. Se convirtió en el mayor despliegue militar desde la Segunda Guerra Mundial.

EEUU utilizó la tecnología militar más avanzada, salvo las armas nucleares. Como innovación táctica principal, empleó masivamente el helicóptero para el transporte de tropas. Enfrente tenían, al principio, un ejército guerrillero ligeramente armado con morteros y pequeños cohetes, y con algo más de medio millón de hombres.

Desde el 64 la aviación estadounidense bombardeó el territorio al norte del paralelo 17 sin declaración de guerra. Hasta 14 millones de toneladas de bombas llegó a lanzar EEUU sobre Vietnam del Norte, 10 veces más que las lanzadas durante la Segunda Guerra Mundial sobre toda Europa.

A diferencia de los bombardeos sobre Alemania, los de Vietnam no pudieron destruir al enemigo porque, simplemente, en Vietnam no había objetivos industriales importantes. Entonces, como hoy, la mayor parte de la población vivía de la agricultura. A los campesinos vietnamitas les causó mucho más daño los 70 millones de litros del herbicida naranja que todas las bombas.
Fotos de la Guerra del Vietnam



La estrategia

La estrategia estadounidense, decidida esencialmente por tres asesores de Kennedy –McGeorge Bundy, Robert McNamara y Dean Rusk- siguió la doctrina clásica de que la victoria depende de una combinación del control territorial y del desgaste del adversario. Por eso la mayor parte de las fuerzas de EEUU se desplegaron en dos zonas: a lo largo de las fronteras de Vietnam del Sur para impedir la penetración del enemigo y en la meseta central, donde estaban concentradas las principales unidades militares del norte. La idea era que, derrotando a las fuerzas principales del norte, la guerrilla del sur estaría acabada.

La estrategia falló por dos razones: el Vietcong estaba haciendo una guerra de guerrillas y no, como suponía EEUU, una guerra convencional; y las pérdidas inaceptables para EEUU eran perfectamente aceptables para los vietnamitas.

El Muro de Berlín



El “Muro de La Vergüenza”

Hace ahora 40 años, el 13 de agosto de 1961, las autoridades soviéticas y de Alemania Oriental decidieron aislar la parte oriental de Berlín para detener el éxodo de ciudadanos hacia Occidente y ordenaron la colocación de las primeras alambradas. La construcción del muro comenzó unos días después, el 18 de agosto. Para entonces, muchos habían huido ya, y muchos otros siguieron intentándolo a pesar de la mole de hormigón. Alrededor de 250 personas pagaron con la vida su "osadía" de pasar "al otro lado". Para Occidente era el «muro de la vergüenza». Para el Este, su barrera contra el fascismo.
Su caída el 9 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción, fue el comienzo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental.
Pero el muro de Berlín no cayó en un día ni en un otoño, como escribía Gorvachov en su libro «Cómo fue. La reunificación alemana». Y es que el empeño de los berlineses en recuperar su libertad hizo posible que el Telón de Acero que había dividido en dos al mundo pasase a formar parte del pasado.
Objetivo: Occidente
El deseo de libertad fue para muchos más grande que la altura del muro. 75.000 personas fueron arrestadas por intentar escapar, 200 resultaron heridas de bala y cerca de 250 fueron asesinadas. Además, miles de ciudadanos fueron juzgados por ayudar a otros en su huida.
El primero en formar parte de la lista negra fue Günther Liltin, de 24 años, que fue abatido a tiros cuando trataba de cruzar nadando el río Spree.
Sin embargo, muchos sí lo consiguieron. Más de 40.000 personas lograron escapar. En los últimos años la cifra se disparó. En el verano de 1989 se produjo el mayor éxodo de alemanes orientales hacia la República Federal desde la construcción del muro. Muchos huían aprovechando las vacaciones estivales. Desde Hungría, vía Austria, lograban salir.
El vopo (policía de fronteras) Conrad Schumann, de 19 años, considerado un soldado leal al régimen comunista, fue uno de los primeros en huir a las pocas horas de que se levantara el muro.
Quince vopos murieron durante estos 28 años. Uno de ellos fue asesinado por los soldados occidentales que evitaron así la muerte de un joven de 15 años que intentaba huir.
Los berlineses agudizaron su ingenio para intentar escapar: un hombre cruzó el mar Báltico con un minisubmarino y consiguió llegar a Dinamarca; un vehículo Isseta fue empleado 18 veces para transportar a fugitivos, que se escondían en el hueco de la calefacción y en la batería; un coche consiguió pasar por debajo de la barra fronteriza gracias a su pequeño tamaño; una familia utilizó un cable tendido sobre el muro por el que se deslizaron y otros huyeron con un globo aerostático.
Una cadena de televisión norteamericana financió a cambio de la exclusiva la espectacular fuga de 29 personas bajo tierra.
Otros tuvieron menos suerte. Las imágenes del joven Peter Fechter agonizando tras ser alcanzado por los disparos de la policía impresionaron al mundo occidental.
Otro caso significativo fue el de Klaus Brüske, que herido por una bala, aguantó al volante de su furgoneta hasta llegar al otro lado del Muro para poder salvar a sus compañeros.
La última víctima fue Chris Geoffrey, que murió nueve meses antes del derribo.
Los berlineses que consiguieron llegar a la RFA tuvieron una muy buena acogida por parte de sus paisanos occidentales y el Gobierno les dio todo tipo de facilidades. Los medios de comunicación también contribuyeron creando un clima favorable a la integración.
Familias separadas
El Muro de Berlín dividió también el corazón de cientos de familias y amigos que vieron cómo una mole de hormigón les separaba de sus seres queridos.

Alemania hoy
Alemania es desde hace más de una década un país política y económicamente unido pero en algunos aspectos el Muro sigue dividiendo a los alemanes.
«Pensaba que la integración del este con el oeste llevaría una década, pero ahora creo que harán falta 40 años», declaraba a la NBC Edmund Stoiber, jefe de Gobierno de Baviera, durante la celebración del décimo aniversario de la caída del Muro.
La llegada de mano de obra joven y cualificada procedente de Berlín Oriental fue una buena noticia para empresarios y Gobierno, a pesar de los dos millones de desempleados que había en la República Federal en 1989. Un alto porcentaje de los nuevos contratos que se hicieron, sobre todo en los primeros años, han sido para los berlineses orientales, lo que ha provocado malestar en un segmento de la población, que acusa a sus paisanos de robarles sus empleos. Además, las empresas no tienen más incentivos fiscales desde que desaparició la frontera y algunas se han ido a otra parte.
Alemania sigue siendo la primera potencia europea y la que más contribuye a las arcas de la UE, pero la última cifra oficial de desempleados roza los 3,5 millones y no deja de aumentar. Según un informe del Gobierno presentado en abril de 2001, Alemania no ha logrado repartir bien su riqueza y las desigualdades sociales han aumentado de manera notable en los últimos 20 años. La brecha entre ricos y pobres se ha incrementado al tiempo que se evidencia la diferencia de rentas entre el este y el oeste.
Algunos germano occidentales se quejan también de la subida de impuestos propiciada por la reunificación.
Por su parte, los berlineses del este se han tenido que acostumbrar al paro, un problema que no tenían con los comunistas. Y tampoco ha sido fácil adaptarse a la economía de mercado.
Otras heridas continúan abiertas. Los poscomunistas alemanes, herederos del Partido del Socialismo Unificado (SED), favorable a la separación de las dos Alemanias, admiten que el muro no fue una solución, pero no han llegado a pedir perdón a las víctimas de manera colectiva.
240 personas murieron y 75.000 fueron encarceladas por intentar cruzar la inmensa barrera durante sus 28 años de vida
BERLIN.- Cuando comenzó a ejecutarse la «Operación Rosa», que transformó un caluroso domingo de agosto de 1961 en una jornada tensa y dolorosa, Chris Gueffroy ni siquiera había nacido. Una cruz blanca engarzada en una verja a pocos metros del Parlamento alemán recuerda que el joven Gueffroy murió a los 20 años, muy poco antes de que cayera el llamado en Occidente «Muro de la Vergüenza», y «barrera de protección antifascista», en el bloque oriental.
La «Operación Rosa», gestada por Erich Honecker, secretario del Consejo de Defensa Nacional, respondía a la decisión del presidente Walter Ulbricht de acabar con la sangría humana sufrida por la República Democrática.
Entre julio e inicios de agosto de 1961 se fugaron a Berlín occidental unas 50.000 personas, 4.000 de ellas la víspera de aquel domingo de agosto. A mediados de junio, Ulbricht aseguró que «nadie» pretendía levantar «un Muro». Dos meses después, a las 16.00 horas del 12 de agosto de 1961, daba luz verde a la operación, iniciada pasada la medianoche con el corte del transporte y vías de acceso. Los soldados germano-orientales colocaron alambre de espino en la línea de demarcación entre Berlín Este y Oeste.
A las 1.11 la emisora de Berlín oriental anunciaba que las autoridades, siguiendo el consejo de sus socios del Pacto de Varsovia, reforzarían la vigilancia de la frontera con Berlín oeste. El 18 de agosto comenzó a levantarse el Muro, una mole de placas de hormigón a lo largo de 155 kilómetros, con zonas de hasta cuatro metros de altura. El 23 de agosto sólo quedaban siete pasos fronterizos, entre ellos el más conocido, el Checkpoint Charlie.
La reacción internacional fue más tímida de lo esperado por la población. «El Este actúa, ¿qué hace Occidente? Occidente no hace nada. Kennedy calla... MacMillan se va de caza... y Adenauer echa la culpa a Brandt», titulaba el 16 de agosto el Bild.
Brandt, que era alcalde de Berlín en 1961, recuerda en sus Memorias cómo Kennedy se encontraba en su yate cuando se anunció el levantamiento del Muro, y se preocupó principalmente por si se habían infringido los derechos de los aliados. «Puedo movilizar a la Alianza si [Kruschov] hace algo contra Berlín Oeste, pero no si lo hace en Berlín Este», dijo.

Dos años después, en su célebre visita a Berlín proclamaría su «ich bin ein Berliner (soy berlinés)», parafraseando la frase latina «civis romanus sum», como grito de libertad frente al bloque comunista. Kennedy había respondido el 17 de julio de 1961 con una negativa al memorándum de Kruschov, redactado tras la Cumbre de Viena, en el que el líder soviético aludía a la necesidad de reglamentar las comunicaciones con Berlín mediante acuerdos con la RDA. Ya en 1948 los dos bloques habían librado un pulso con escenario berlinés cuando Moscú decretó el bloqueo de Berlín Oeste, batalla que Occidente ganó gracias a su tenacidad aérea.
En la construcción del Muro trabajaron más de 50.000 obreros, que ejecutaron los planos del soldado Hagen Koch, hoy uno de los murólogos más codiciados por los medios de comunicación. «En aquel momento estaba convencido al 300 por cien de que éramos los buenos y que queríamos la paz», asegura Koch, que tenía 21 años cuando Honecker lo reclutó.
Autor del libro 'Die Berliner Mauer', recuerda cómo el pueblo germano oriental no se quedó callado cuando vio aquel cálido domingo de agosto que quedaba cercado en su propio destino. Ese 13 de agosto la Stasi (policía política de la RDA) registró 20 concentraciones y protestas, de entre 20 y 600 personas. En las tres semanas posteriores 6.000 personas fueron detenidas por manifestarse o intentar huir.
La República Democrática Alemana tuvo que aplicar mano de hierro para contener a sus ciudadanos, que incluso con el Muro seguían intentado escapar. Según revelan los historiadores Bernd Eisenfeld y Roger Engelmann, en su libro'13.08.1961. Construcción del Muro, fugas y protección del poder', más de 75.000 personas fueron encarceladas por intentar traspasar la que llamaban «barrera de protección antifascista». En los 28 años y tres meses de vida del Muro siete personas fueron detenidas a diario por querer huir del régimen germano oriental. Eisenfeld y Engelmann señalan que quienes pagaban más cara su osadía eran los guardias. Además de Conrad Schumann, cuyo salto a Occidente quedó inmortalizado por la cámara de Klaus Lehnartz, lo intentaron con éxito 2.500, pero otros 5.500 fracasaron y pagaron con una media de cinco años de cárcel.
¿Quiénes son los responsables históricos de aquella aberración? ¿Quién debe pedir perdón a la madre de Gueffroy y las otras 240 víctimas mortales del Muro? Los poscomunistas del Partido del Socialismo Democrático (PDS), herederos del Partido del Socialismo Unificado (SED), que comandaba Ulbricht, acaban de condenar que se levantara el Muro, en una declaración en la que consideran «injusto e inhumano» que se matara a quienes intentaban escapar al Oeste.
Sin embargo, no han ido tan lejos como para pedir perdón, lo que irrita particularmente a los democristianos. Berlín celebra elecciones el 21 de octubre, y el PDS, con su candidato Gregor Gysi a la cabeza, podría desempeñar un papel fundamental en la formación del futuro gobierno regional de la capital alemana. Según Egon Bahr, que fuera mano derecha de Willy Brandt, no son los poscomunistas alemanes quienes deben pedir perdón, sino los herederos del poder soviético del que dependían los dirigentes germano orientales. «Deberíamos exigir responsabilidades a Gorbachov, a Yeltsin y a Putin. La RDA era satélite de la URSS, o al menos eso manteníamos en Occidente, mientras ellos se proclamaban soberanos, ahora se argumenta lo contrario. Krenz, cuando testifica en los juicios del Muro, asegura que la RDA no era soberana, pero nosotros mantenemos que sí lo era. Es otra de las paradojas de la historia», comenta Bahr, artífice junto a Brandt de la Ostpolitik.
«No sé cómo pudimos soportar tanto sufrimiento», confiesa Marianne Birhtler, guardiana de los archivos de la Stasi. En el fondo subyacía en uno y otro lado la esperanza de que los muros igual que se construyen también pueden derribarse.
Testimonio de la derrota
«Con la construcción del Muro, el Este daba cuenta de su derrota. Supuso un punto de inflexión en la historia de la ciudad y en la historia del país», aseguraba recientemente Egon Bahr, mano derecha de Willy Brandt, alcalde de Berlín en agosto de 1961. Marianne Birthler, responsable del archivo de la Stasi y entonces adolescente en Berlín Este recuerda el suceso como «uno de los más tristes de la historia alemana».

Muestra de que la población no se rendía es una anécdota de la que daba cuenta estos días el diario Frankfurter Rundschau. Frente a la famosa Puerta de Brandemburgo, en 1981, una niña preguntaba a su madre: «¿Qué hacen ahí esos soldados?». «Vigilan para que nadie pueda venir de allí [del Oeste]», a lo que añadió más bajo «y sobre todo para que nadie salga de aquí».
El Muro sobre ruedas
Con motivo del 40 aniversario de la construcción de ladrillo que separó en dos la ciudad, un numeroso grupo de personas emprende un paseo en bicicleta de 25 kilómetros siguiendo la estela de la histórica edificación
«Estoy muy emocionada porque mi sueño de toda la vida era ver cómo el Muro se derrumbaba y esta experiencia de recorrerlo en bicicleta me ha permitido rememorar el horror que sentí cuando vi cómo lo construían y la euforia que experimenté cuando finalmente cayó». Jutta Georgues tiene 63 años, es una forofa de la bicicleta y una apasionada berlinesa. Ha participado en cinco de los siete recorridos ciclistas que, a instancias del ecopacifista Michael Cramer, se han venido realizando desde el pasado 19 de mayo.
Numerosas personas tomaron parte el 11 de agosto en el último paseo ciclista por el camino que recorría el Muro desde la estación de Hermsdorf hasta la Potsdamer Platz, unos 25 kilómetros que arrancaron a través de verdes praderas en las que pastaban tranquilamente caballos y ovejas, para concluir en pleno corazón del nuevo Berlín. Los siete trayectos ideados por Cramer abarcan los 155 kilómetros de Muro, que, en contadas ocasiones, puede verse físicamente casi 12 años después de su derrumbamiento.
«Doy gracias por haber vivido lo suficiente para ver cómo el Muro se venía abajo aquel emocionante 9 de noviembre, y por estar en forma para realizar estos paseos», señala Jutta, quien siempre se desplaza en bicicleta por la ciudad donde nació. Jutta siempre confió en que el Muro, del que quedan escasos restos en Berlín, no era eterno. «Me decían que estaba loca pero tenía una fe inmensa en que otra vez pasaría con normalidad a Berlín Este a ver a mis amigos y conocidos», relata con ojos vidriosos esta berlinesa de pura cepa. Bien pertrechada para la excursión, con casco y guantes de ciclista, además de una buena cámara fotográfica, Jutta llegó puntual a la estación de tranvía de Hermsdorf, al norte de Berlín. La mayoría de los participantes, muchos de ellos en la cincuentena, estaban a las dos de la tarde en el sitio acordado, con ganas de emprender la marcha cuanto antes.
Otra habitual de los paseos ciclistas es Barbara, nacida en Turingia hace 50 años, pero berlinesa de adopción desde hace dos décadas. «Menos mal que hoy estoy a tiempo en la línea de salida. Una vez me perdí el paseo por llegar tarde y lo lamenté muchísimo. Como es el último día quería participar en este recorrido tan lleno de simbolismo», comenta Barbara, una de las más entusiastas ciclistas del grupo.
Michael Cramer, el organizador de las excursiones, saluda a la concurrencia. Altavoz en mano, Cramer informa de las líneas generales de la ruta (vamos a empezar por una zona de una gran belleza natural, luego tomaremos un piscolabis antes de adentrarnos en la Bernauer Strasse, quizá la calle que más recuerda la construcción del Muro) y anuncia que hemos batido un récord. Con 250 participantes, superamos el número de otras convocatorias, que como media reunieron a unas 100 personas. Muchas de ellas repiten la experiencia en esta ocasión, como es el caso de Barbara y de Jutta.
Señalar el camino
Cramer confiesa que no ha podido estar presente en todos los paseos, que se han llevado a cabo un sábado cada 15 días, debido a que el 16 de junio era su cumpleaños, y además tenía obligaciones parlamentarias. Cramer, profesor de formación y portavoz de transporte de los Verdes en el Parlamento regional de Berlín, defiende que el camino del Muro se señalice claramente para poder recorrerlo como hacemos ahora en esta excursión.
«En muchos tramos no hay ninguna pista que nos permita adivinar que allí se erigió el Muro. Creo que sería bueno que se indicara el camino y que se mostrara de forma pedagógica. Hay que hacer viva la Historia y ésta es una buena forma de conseguirlo», señala Cramer, quien asegura que la iniciativa, que ya se estudia en el Parlamento regional, no implica un gran desembolso económico.
La pasión ciclista por el Muro le viene a Cramer de su adolescencia, cuando comenzó a fotografiar su presencia en la Bernauer Strasse. Combinó este interés fotográfico con su afición a la bicicleta y el resultado fue esta iniciativa que culminó el día 12 en vísperas del 40 aniversario de la construcción del Muro.
El último paseo ciclista por los restos del Muro de esta temporada atravesó ayer primero el Tegeler Fliess, un paraje natural muy inspirador para los deportistas. Los curiosos que ven pasar a la singular tropa (imagínense 250 ciclistas de todas las edades y tamaños atravesando el campo continuo a su casa) les dan ánimos o les hacen preguntas.
«¿Hacia dónde van?», señalan curiosos. «La meta está en la Potsdamer Platz», responden a coro. «¿Y dónde hacen noche?», pregunta una anciana. No podemos contener la carcajada. Veinticinco kilómetros son algo más que un paseo, pero están muy lejos de abarcar una etapa del Tour. Nadie ha pensado en hacer noche por el camino, ni en quedarse en el Hyatt de la Postsdamer Platz a descansar.
Sin tiempo para el anunciado piscolabis, pasamos por el puente de la Bornholmerstrasse, donde puede leerse una placa en la que se rememora cómo este acceso se abrió en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989 por primera vez desde el 13 de agosto de 1961. «Los berlineses están de nuevo juntos. Willy Brandt: Berlín vivirá y el Muro caerá». Allí vemos planchas del Muro por primera vez de forma clara. Unos cuantos pedaleos más y llegamos a la Bernauer Strasse, la calle que unió su nombre para siempre a la construcción del Muro. Desde sus edificios se arrojaron berlineses del Este desesperados por llegar al otro lado cuando ya había una barrera casi infranqueable entre Este y Oeste. Allí dio el salto a la libertad el soldado Conrad Schumann, que se elevó sobre el alambre de espino y huyó del Este sin mirar atrás.
Piedra pintada
«Siempre pensé en salir de Berlín Este, pero nunca me decidí a hacerlo. Tenía miedo, mucho miedo. Te amenazaban a ti y a tu familia. Pero me alegré tanto de ver cómo caía el Muro que me lancé a la calle el 9 de noviembre armada con un escalpelo para quedarme con trozos de aquel monstruo. Tengo uno en mi mochila», explica Barbara, ya vieja conocida de otro paseo ciclista. Sin decir nada desaparece y me da una piedra pintada. «Es auténtico Muro. Te lo aseguro». Y vuelve a perderse entre la multitud.
Apenas nos quedan unos kilómetros para llegar a la Potsdamer Platz, pero antes pasamos por delante de la nueva cancillería, del Reichstag, de la Puerta de Brandeburgo y luego enfilamos hacia el corazón del nuevo Berlín, donde arquitectos como Renzo Piano o Rafael Moneo dejaron su sello.
«Ring, ring, ring, ring», tocamos el timbre de nuestras flamantes bicicletas para anunciar nuestra alegría y pedir comprensión a los automovilistas. Son las seis de la tarde y Jutta ha logrado cumplir su sueño, esta vez sobre ruedas.

Buenas Fotos del Muro de Berlín

sábado, 1 de agosto de 2009

El Oro de Moscú

El Destino del Oro del Banco de España



Documentos de Indalecio Prieto

Nota de presentación de Luis Alonso. Ahora que se habla y escribe bastante sobre la guerra civil y al fin se publican muchas cosas sobre la intervención rusa y estalinista en nuestro país nos parece interesante reproducir un documento importante de Indalecio Prieto, ministro de Marina y del Aire en el gobierno de Negrín, que fue publicado hace años en México por el PSOE. Como se verá, Prieto resume en pocas páginas cómo operaron los dirigentes del Partido Comunista francés y que pasó con el oro del Banco de España. El relato revela una verdad que los dirigentes estalinistas han tratado de ocultar durante muchos años.


"Afirmo - he dicho refiriéndome a apoyos que recibimos en el curso de la guerra- que pueden anular o amortiguar nuestra gratitud los aspectos lucrativos del auxilio de la URSS y de los partidos comunistas que la secundaban". Véanse estos ocho puntos que dejé sentados en 1939 y que nadie ha desmentido:

1.—El Partido Comunista francés había administrado, para compras de material de guerra, dos mil quinientos. millones de francos entregados por Negrín, sin que la administración de tan enorme suma la hubiese controlado, poco ni mucho, ningún funcionario del Estado español.

2. El Partido Comunista francés había retirado para sí, quizá como beneficios de intermediario, cantidades considerables del dinero entregado por Negrín.

3. La propaganda, pública primero y clandestina después, del Partido Comunista francés se costeaba con dinero así extraído del Estado español, pues los auxilios de la III Internacional eran nulos y el producto de las cotizaciones distaba muchísimo del gasto enorme de esa propaganda.

4. Avido de dinero, el Partido Comunista francés, rectificando constantemente sus liquidaciones por nadie examinadas, reclamaba con frecuencia mayores sumas a los señores Negrín y Méndez Aspe, (este último, ministro de Hacienda).

5. El espléndido diario comunistoide "Ce Soir", remedo del triunfante "París Soir “, se sostenía con fondos de los suministrados por Negrín

6.- La flota, compuesta de doce buques, perteneciente a la France Navigation, era propiedad de España, pues con dinero español se compraron todos los barcos, no obstante lo cual los comunistas franceses, administradores de dicha Compañía, se negaron a devolverlos, considerándolos suyos.

7.- Uno de los barcos de la France Navigation, el "Winnipeg", se fletó por el S.E.R.E. (entidad de auxilio a los expatriados establecida por Negrín) para transportar exiliados a Chile, aumentando de esa manera sus ingresos los comunistas franceses, mediante el novísimo sistema de arrendar a alto precio a los españoles un buque que pertenecía a los españoles.

8. Parte del tesoro español sacado de nuestro territorio al evacuarse Cataluña estaba custodiado por comunistas franceses.


En cuanto al lucro de Rusia, el relato que ahora reitero aquí es ciertamente asombroso.

El 25 de Octubre de 1936 se embarcaron en Cartagena con destino a Rusia siete mil ochocientas cajas llenas de oro, amonedado y en barras, oro que constituía la mayor parte de las reservas del Banco de España.

Previamente, el señor Negrín, como ministro de Hacienda (todavía no era presidente del Consejo), obtuvo el acuerdo del Gobierno y la firma del Presidente de la República para un decreto autorizándole las medidas de seguridad que estimara indispensables en cuanto al oro del Banco de España. Como miembro de aquel Gobierno, acepto la responsabilidad que me corresponde por el acuerdo, aunque ni los demás ministros ni yo conocimos el propósito perseguido. Ignoro si llegó a conocerlo el entonces Presidente del Consejo, Francisco Largo Caballero.

El embarque se verificó con gran misterio. Si yo me enteré fue por pura casualidad, a causa de haber llegado a Cartagena para asuntos del servicio --era yo ministro de Marina y Aire- cuando el embarque se efectuaba bajo la dirección personal de los señores Negrín y Méndez Aspe.

Cuatro empleados del Banco embarcaron en el buque que conducía el precioso cargamento. No se les dijo a dónde iban. Creyeron que desembarcarían en Port Vendres, Sete o Marsella y aparecieron... en Odesa. El 6 de noviembre llegaron con nuestro oro a Moscú. Y allí, ocurrió algo que también merece ser narrado. Los funcionarios del Grosbank miraban y remiraban minutos enteros cada pieza y la pesaban y repesaban. Los empleados del Banco de España, acostumbrados a gran celeridad en operaciones semejantes, no se explicaban tamaña lentitud, por la cual se invirtieron varios meses en el recuento. Pero esta lentitud obedecía al deseo de justificar la permanencia en Rusia de quienes habían ido custodiando la mercancía. A toda costa se quería impedir su regreso a España para que no se divulgara el enorme envío de oro. Las familias de los viajeros se inquietaban por desconocer el paradero de éstos, y para calmar su intranquilidad se las embarcó también, sin decirles adónde iban, _y se las llevó a Rusia.

La entrega del oro, tan meticulosamente pesado y medido, había de concluir algún día, y concluyó. Los bancarios creyeron entonces que, terminada ya su misión, tornarían a España. Mas sus reclamaciones en ese sentido ante nuestro Embajador, don Marcelino Pascua, eran inútiles. No se les consentía salir; estaban confinados con sus familias en Rusia. Al cabo de dos años, cuando la guerra se extinguía, el Encargado de Negocios, don Manuel Martínez Pedroso, logró romper aquel confinamiento. Pero a los cuatro bancarios no se les repatrió. En España podían hablar más de la cuenta. Y con objeto de evitarlo se les desparramó por el mundo: uno fue a dar con sus huesos a Buenos Aires, otro a Estocolmo, otro a Washington y otro a México. Al mismo tiempo desaparecían de la escena los altos funcionarios soviéticos que intervinieron en el asunto: el ministro de Hacienda, Grinko; el director del Grosbank, Marguliz; el subdirector, Cagan; el representante del ministerio de Hacienda en dicho establecimiento de crédito, Ivanoski; el nuevo director del Grosbank, Martinson... Todos cesaron en sus puestos, varios pasaron a prisión y Grinko fue fusilado.

Entre tanto, una revista gráfica, "La URSS en Construcción", dedicaba un
número especial al aumento de las existencias de oro en Rusia, atribuyéndolo al desarrollo de la explotación de los yacimientos auríferos de Rusia. Era el oro de España. Rusia no ha devuelto ni una sola onza.

México, D. F., Marzo de 1953

Fotos Interesantes sobre la Guerra Civil Española

martes, 28 de julio de 2009

Los Blogs Chinos desafían a la Censura

La Aldea mas hermosa de China




Con más de 298 millones de usuarios de Internet los ciudadanos de dicho país se animan a elaborar informes periodísticos desde sus sitios personales

“Templo del tigre” se inclina sobre la notebook, colocado sobre una rudimentaria mesa en el minúsculo departamento, y señala los artículos de su blog que han sido bloqueados por la policía. “Éste es sobre la condena a muerte de Yang Jia, un hombre de 28 años que fue ejecutado en noviembre pasado por haber matado a seis policías en una comisaría de Shanghai porque, según dijo, le apalearon durante un interrogatorio por conducir una bicicleta sin licencia. Este otro es sobre los manifestantes encerrados sin juicio en prisiones paralelas en Pekín”, afirma. Al lado de los textos censurados, aparece en la pantalla un candado.
Zhang Shihe es quien utiliza el seudónimo de “Templo del tigre” y es uno de los blogueros más populares de China. Se ha labrado la fama gracias a las denuncias sociales e informaciones periodísticas que, desde hace cinco años, publica en Internet. Aunque algunas son eliminadas por el complejo sistema de filtrado y censura del Gobierno chino, la mayoría llega a la Red, y se suma a las de otros ciudadanos, que cada vez vuelcan más informaciones, que, de otro modo, no verían la luz.
“Mi objetivo es dar noticias y escribir la verdad. Es mi deber con la sociedad”, dice este antiguo miembro de la Asociación China de Escritores, para la que redactaba entre 20 y 30 artículos anuales. “Estaba desperdiciando mi vida, así que decidí dejarlo y comenzar un blog. Ahora, puedo escribir lo que quiero”, afirma rodeado de libros, dos viejos televisores y un gato que dormita sobre la cama.
El terremoto de Sichuan , el escándalo de la leche contaminada , el reciente incendio del rascacielos de la televisión pública china (CCTV), la corrupción oficial o los abusos de poder de los funcionarios del Gobierno han entrado en la blogosfera de la mano de los internautas en China, que han puesto en evidencia, e incluso ridiculizado, las informaciones manipuladas o silenciadas por la maquinaria de la propaganda tradicional: periódicos, televisiones y radios estatales.
China superó el año pasado a Estados Unidos como primer país del mundo en número de internautas , con 298 millones (un 42% más que en 2007), y tiene más de 50 millones de usuarios de blogs. La mayoría escribe diarios personales, pero también hay activistas, académicos, abogados o periodistas de los medios oficiales. Un panorama que ha transformado la forma en que los ciudadanos con acceso a Internet -el 22,6% de la población- se informan, ha modificado el sistema tradicional de creación de opinión y ha obligado al Gobierno a crear nuevos métodos para acotar la avalancha informativa.
Los blogs chinos desafían a la censuraZhang Shihe con su filmadora durante un descanso en la reunión de blogueros que se llevó a cabo en Beijing, China Foto: Gentileza shizhao / Flickr
“Internet tiene un impacto real en la vida pública china ahora. Los ciberciudadanos expresan sus opiniones y desafían al poder institucional y al control del Partido Comunista cada vez con más frecuencia”, afirma Xiao Qiang, director de China Internet Project, un programa de la Universidad de California, cuyo objetivo es estudiar las comunicaciones digitales y promover su uso para impulsar una transición democrática.
Templo del tigre se lanzó de lleno a escribir su blog tras ser testigo de cómo un hombre asesinaba a una mujer en una de las calles más comerciales de Pekín en 2004. “En lugar de investigar, lo primero que hizo la policía al llegar fue pedirme la cámara. Así que publiqué la historia, con las fotos, en mi blog. La noticia se extendió rápidamente, y muchos periódicos me llamaron para comprarme la información”.
La influencia que las noticias difundidas por particulares en la Red tienen sobre la sociedad y los medios chinos es cada vez mayor. ¿Esto obliga al Gobierno a ser más transparente? “Lo está forzando a ser más receptivo y, en cierta medida, a ser más responsable. Pero se trata de un proceso gradual”, explica Xiao.
Zhang ha escrito artículos muy críticos con los dirigentes, a quienes acusa de viajar a provincias lejanas para retratarse en la televisión, mientras ignoran a los manifestantes y pobres. Son artículos sensibles, que podrían crearle problemas y llevarle a la cárcel, como ha pasado con otros blogueros. Pero Internet ha difuminado la frontera de lo que está permitido de lo que no. Y los escritores en la Red lo saben.
“El Gobierno no teme que yo diga la verdad. Los problemas vienen si intentas organizarte contra ellos”, dice este activista social, cuyo padre tuvo un importante cargo del Partido Comunista con Mao Zedong. Ante la avalancha de sitios, el Gobierno ha adaptado los controles a la era de la información. Pekín censura miles de páginas en Internet, como las de Amnistía Internacional o la BBC en chino (que fueron temporalmente desbloqueadas durante los Juegos Olímpicos), y el mes pasado clausuró el sitio bullog.cn, donde se alojaban los cuadernos de bitácoras de activos comentaristas como Lian Yue o Wen Yunchao. Al mismo tiempo, está reaccionando con más celeridad ante las noticias, y enviando comunicados de prensa y artículos aprobados sobre temas que antes habrían sido suprimidos.
Pero quizás su herramienta más potente sea el ejército de miles de ciudadanos a los que paga 50 céntimos de yuan (5,6 céntimos de euro) por detectar noticias críticas en los foros de la Red, negarlas y escribir mensajes positivos para reorientar el debate; un efectivo grupo, conocido como el Partido de los 50 céntimos, en este país donde prácticamente el único ágora existente para la diferencia es Internet.
Beijing 2008

Que os parece esta colección de pequeñines?



Anónimo comenta:

Hay varias cosas con las que no estoy de acuerdo:
Lo primero no es un jabali. No hace falta ser Felix Rodriguez de la Fuente para saber que ese “jabali” no es nada mas que un cerdo criado a biberon.
Y segundo.Yo a la edad de ese crio,ya iva con mi padre a pasar jornadas de caza.Para todos aquellos que pensais que la caza es un acto vandalico,os pido respeto.Yo respeto las opiniones,asi que tambien quiero que respeten la mia.¿Porque en vez de poner el grito en el cielo cuando sale una foto de un cazador con un jabali (cazado en su habitat,y con muchos puntos a favor del bicho) no os meteis con los toros? Yo lo siento,pero muchos no sabeis lo que realmente es la caza.Yo tengo ido muchas veces y volver para mi casa en vacio,pero ¿quien me quita la sensacion de ver un amanecer en pleno monte?¿o la de pararme al lado de un rio a tomarme un bocadillo mientras miro el paisaje?Es mas,¿se paro alguien a pensar que pasaria si se prohibiese la caza?La respuesta es sencilla:habria que pasar a tener 20.000 guardias civiles del seprona y otros tantos de guarderia de consejeria para evitar el furtivismo (que aunque sea cazador,estoy totalmente en contra).¿Que llevaria al furtivismo?Facil.Una superpoblacion de jabalies que acabase con las plantaciones,otra de venados o corzos,que al llegar la hora de rascarse la cuerna para desprenderse de la tellilla que la cubre cuando les sale otra vez despues de desmogar,lo hagan contra frutales…O una superpoblacion de lobos,que llegando a escasear el alimento se vean obligados(y lo hacen mas a menudo de lo que alguno piensa) a atacar rebaños de ovejas,cabras…a esto hay que añadir las escasas ayudas que reciben ganaderos y agricultores por estos daños.Y yo lo se,porque lo vivo cada dia.
No hablo solamente de daños ocasionados por animales salvajes,sino tambien los que se pueden ocasionar si no se controla una poblacion,como enfermedades.
Si.Puede resultar un poco escandaloso ver a un cazador posando con su trofeo,pero hay que tener presente que la caza esta muy controlada.Y que tambien llevo a los hombres antiguos a la supervivencia.Si alguien se siente ofendido por mis palabras espero que me disculpe, solo quise dar a conocer mi opinion.Y respecto a que un niño de 11 años maneje un arma,hasta cierto punto lo veo normal,siempre y cuando su padre le enseñe el peligro que conlleva manejar un arma,como hizo mi padre conmigo.
Y Vifne comenta;;
Pues de mi parte puedo agregar que no veo muy bien que un niño de 11 años maneje un arma con o sin permiso de su padre u otra persona cualquiera

lunes, 27 de julio de 2009

GeoEnlaces una ventana al Mundo Exterior


miércoles, 22 de julio de 2009

Y díjo Forestman!!


Luces del norte, la aurora boreal

Hoy nos desplazamos al circulo polar para hablar de las auroras, una de esas maravillas de la naturaleza que uno debería contemplar al menos una vez en la vida.
Dentro del folklore y la mitología, existe una rica colección de leyendas sobre el origen de estas luces del norte, como las almas de los difuntos, las ballenas, los zorros… pero lo cierto es que el sol es el padre de las auroras.
El sol desprende partículas cargadas de mucha energía llamadas iones, las cuales viajan por el espacio a velocidades entre 320 y 704 kilómetros por segundo. Una nube de tales partículas recibe el nombre de plasma. La corriente de plasma que viene del sol se conoce como viento solar. Cuando éste interactúa con los bordes del campo magnético terrestre, algunas de las partículas quedan atrapadas por el y siguen el curso de las líneas de fuerza magnética en dirección a la ionosfera. La ionosfera es la parte de la atmósfera terrestre que se extiende hasta unos 60 o 100 kilómetros desde la superficie de la tierra. Cuando las mencionadas partículas chocan con los gases en la ionosfera, ellas empiezan a brillar, produciendo el espectáculo que conocemos como las auroras boreal (al norte) y austral (al sur). La variedad de colores, rojo, verde, azul y violeta que aparecen en el cielo, son producto de los diferentes gases de la ionosfera.
Pero sumerjámonos en la cultura de los pueblos del norte y veamos algunas de sus creencias:
Según un cuento popular finés, un zorro ártico corre lejos en el norte tocando las montañas con su piel de modo que las chispas vuelan hacia el cielo formando las luces del norte. Otra versión de la historia dice que el zorro arroja las luces del norte al cielo barriendo la nieve hacia arriba con su cola. Una versión más desarrollada explica cómo la luz de la luna se refleja en los copos de nieve barridos hacia el cielo por la cola del zorro. Otras de las explicaciones finlandesas incluyen un chorro de agua emitido por ballenas. El pueblo estonio tiene una creencia relacionada con los juegos de las ballenas. Casualmente, en las leyendas de este país incluso aparece un cocodrilo.

Numerosas explicaciones de las luces del norte sostienen que hay varios tipos de luz reflejada. Los iceberg, arenques en el océano Ártico, géiseres en Islandia y el volcán Heckle, aparecen en las explicaciones. En algunas partes de Laponia, la gente considera las luces del norte como el equivalente invernal de las tormentas con truenos de verano. A menudo se piensa en la aurora boreal como un augurio. Presagios de guerra serían descritos en Polonia, Prusia, Alemania, Dinamarca, Estonia y entre la gente saame o lapones. Sin embargo falta un estudio sistemático y etnológico amplio sobre esta materia.
En el idioma saame, las luces del norte se llaman guovssahasah, que significa "el sol que brilla intensamente en el cielo por la mañana o por la noche", como en aurora, la palabra latina para el amanecer. Pero esta palabra se podría traducir también como "el fuego encendido por un pájaro, el arrendajo funesto". Este término también se refiere a la luz audible, aunque no existe ninguna prueba científica de un sonido audible salido de la aurora.
Las explicaciones relacionadas con el mundo espiritual muestran características comunes en todas las regiones polares. El espíritu de los muertos subiendo al cielo y sus actividades serían visibles desde la tierra. Los Inuit de la zona de la Bahía de Hudson creían que los espíritus que habían padecido una muerte violenta o voluntaria, así como cuervos, se sitúan sobre un camino peligroso, sosteniendo antorchas para guiar los pasos de los recién llegados. Esta escena resulta visible como la luz de la aurora.
Los esquimales de la costa oeste de Groenlandia creían que las almas de los muertos entraban en la tierra o en el agua o bien subían al cielo. Por la noche se podía ver las almas en el cielo jugando al fútbol con el cráneo de una morsa. La palabra esquimal "aksarnirq" se puede traducir como jugador de pelota. Algunos esquimales de Groenlandia, en su folklore afirman que la aurora produce sonidos. Éstos son causados cuando las almas caminan sobre montoncitos de nieve helada en el cielo.
Los esquimales de las partes más septentrionales de Canadá, creen que las luces del norte son creadas por espíritus, los cuales, envueltos en luz mística, se lo pasan bien porque el sol ha desaparecido. A la aurora boreal moviéndose rápidamente se la llamaba la danza de la muerte. En el folklore de los esquimales del este de Groenlandia, la auroras son las almas de los bebés recién nacidos que han sido asesinados o de los bebés que han nacido muertos. Las luces del norte pueden ser llamadas "alugsukat", que significa nacimiento secreto.
Muchos esquimales creían ser capaces de oír las luces del norte. Es posible imitar el sonido silbando. De este modo se puede hacer que la aurora se acerque y entonces susurrarle mensajes para que sean enviados a los muertos. Los indios americanos solían silbar para hacer que las luces del norte se acercaran. Una creencia parecida pervive aún en la Laponia finlandesa. Entre los saame se creía que silbar era peligroso. Las luces del norte causaban miedo y eran respetadas.
Los indios Amrimen Fox tenían miedo de las luces del norte porque creían que eran las almas de los enemigos que habían matado. En general, a los esquimales no les asustaban las auroras boreales. Sin embargo, en algunas regiones esquimales, la gente llevaba un cuchillo por si acaso.
Los indios Makah creían que las lucen del norte eran fuegos encendidos por enanos. En contraste, los indios Mandan veían las auroras como fuegos en los que los grandes chamanes y soldados de las tierras del norte cocinaban lentamente a sus enemigos muertos en enormes calderas.

Los indios Menomini sostenían que un gigante bondadoso estaba pescando en el mar del norte usando un fuego. En la costa del océano Pacífico, en Siberia y en la Laponia finlandesa y rusa, existe la creencia de que las luces del norte están asociadas con la muerte violenta en una batalla que está continuando en el cielo.
La tribu Chuva tenía un dios llamado Suratan-Tura, que significa luces del Norte. Este dios bueno ayudaba a las mujeres a dar a luz. Las auroras boreales eran principalmente un signo de haber dado a luz a un hijo varón. Sin embargo, las luces del norte consideradas como dioses no es una característica muy común entre las diferentes culturas.
Los espíritus de los escoceses emprendían una guerra continua que era visible y audible como el acontecimiento "Fir chlis" (luces del norte). En Escandinavia, los vikingos disponían de una rica colección de leyendas, algunas asociadas con la hermosa diosa Freja. La diosa montando a caballo era vista por los mortales como el resplandor de las luces del norte.
Una creencia considerada ampliamente como auténtica, es que las luces del norte producen un sonido audible. En el curso del tiempo, mucha gente ha afirmado oír crujidos, sonidos silbantes, chisporroteos. Un sencillo examen científico muestra que los sonidos que la gente asocia con las luces del norte no pueden originarse en las altitudes aurorales. Sólo el tiempo que la onda acústica necesitaría para viajar a través de una atmósfera superior muy fina de más de 100 kms., sería de unos 15 minutos, con lo que cualquier sonido de la aurora en llamas sería escuchado mucho más tarde de la observación visual. De todos modos, durante fuertes variaciones de campos magnéticos y eléctricos, pequeñas descargas de electricidad estática, por ejemplo entre las agudas hojas de pino o en el pelo humano, podrían causar un sonido como un chisporroteo. Se han propuesto otros mecanismos exóticos para explicar el sonido escuchado por la gente. Hoy, este tema es de nuevo un objeto de estudio intenso, pero los primeros resultados científicos aún no han sido publicados.
Y ese sonido de la Aurora Boreal parece que ha querido inspirar a Mike Oldfield en uno de los temas de su nuevo trabajo, La Música de las Esferas - “Music of the Spheres”. Por la melodía que canta el coro se puede intuir que ha sido inspirada por la luz de las almas:

Una aurora es una luminosidad que se produce a gran altitud, y generalmente por encima de los 60° de latitud, aunque también se observa en otras zonas. Según se produzca en el hemisferio norte o sur, se denomina aurora boreal o aurora austral. El término de aurora polar se aplica en ambos casos. La aurora consiste en manchas y columnas luminosas rápidamente cambiantes, de varias tonalidades.
Los fenómenos de aurora extensos están acompañados por perturbaciones en el magnetismo terrestre e interferencias con las transmisiones de radio, teléfono y telégrafos. Los periodos de máxima y mínima intensidad de las auroras coinciden casi exactamente con los del ciclo de manchas solares, que dura 11 años.

domingo, 19 de julio de 2009

Mongólia, con las casas a cuestas



El actual siglo respeta en Mongolia el nomadismo de sus pastores, quienes no pueden prescindir de sus yurtas

El alemán Kart Beadeker fue un gran promotor del turismo. En 1840 sus guías de viajes encabezaban la lista de los libros más vendidos. Entre los destinos favoritos del autor figuraba el sistema montañoso de los Pirineos, en el suroeste de Europa. Láminas de espacios naturales para acampar u hospedajes sólidos con mullidos edredones para pernoctar ilustraban sus publicaciones. Hasta hace muy poco, la propaganda contemporánea presentaba similares estampas.
No obstante, todo indica cierto cambio en algunas pautas en la exploración de nuevos mercados con vistas a atraer más y más turistas… y, desde luego, sustanciales dividendos económicos. Las novedades rozan incluso ahora el linde de las excentricidades. Desde el pasado año, en la localidad francesa de Banios, en las mencionadas altitudes, un pequeño hotel regala emociones inéditas: dormir en una yurta (también conocida como ger ourts).

Casi siempre a caballo

Acababa de llover y la cuenca de la mano se resistía a escurrir el generoso regalo de la naturaleza. Pero qué se le iba a hacer. Cada año era igual y ya la tierra había absorbido la cantidad necesaria para la vigorosidad de los pastos en beneficio de sus ovejas, muchas entre los tantos millones de cabezas de ese ganado en todo el país. Así pensaba el hombre.
Acababa de llover y aunque hubiera hecho falta un poco más de agua para limpiar a profundidad todo el diámetro de la vivienda, esta había logrado sacudirse el habitual polvo de la meseta del Gobi. De modo que podía darse por satisfecha. Así pensaba la mujer.
Al bajar la lona de entrada a la yurta dejaron de pensar. Ambos daban por terminado otro día en Mongolia.
Tal vez estos hipotéticos personajes y los huéspedes del empresario turístico francés Hervé Carenzi concuerden en expresar que un reposo semejante junto al hogar provoca "¡Sueños redondos!". Sin embargo es muy probable que esta frase plasmada en un libro de visitas de los Pirineos, el 16 de julio de 2005, adquiera otra connotación para los pobladores de Asia central, de donde es originaria esta peculiar "casa" portátil.
Sabido es que el estilo de vida nómada, amiga de los caballos, camellos o mulos, y con actividades productivas de pastoreo (existen evidencias arqueológicas de los años 4000 y 2000 a.n.e) sigue siendo todavía una realidad para millones de personas en el planeta.
La trashumancia ha contribuido de manera indiscutible, según el antropólogo galo André Bourgeot, a la evolución de las técnicas y las formas de explotación y aproximación al espacio. Por lo cual es posible aducir que la percepción del entorno difiera bastante entre un neoyorquino de vacaciones en Francia y la de un pastor tsaatan (los que poseen renos).
El primero, casi con absoluta seguridad, nunca asociará al Universo con la ovalada yurta, rentada en oportunidad única y solo como ambiente alternativo de recreo. En cambio, cuando en primavera el segundo descienda de las cumbres boscosas de Mongolia llevará consigo su casa. Doblada y arrastrada por bueyes le resulta inseparable.
Refugio y paciencia son condiciones básicas para cuidar al nutrido rebaño de renos hembras que solo consiguen parir en el extremo norte, abundante en pozos y lagos pocos profundos. Levantar campamentos de gerood (plural de ger) es entonces imperativo de una estadía relativamente corta, asumida con total despreocupación por estar acostumbrados a montar y desmontar sus viviendas en aras de recorrer, de frente hacia el horizonte, la inmensidad de su tierra; la del cielo azul.

Microcosmos circular

La yurta más antigua, hasta el momento, se remonta al siglo XIII y fue hallada en las montañas de la provincia mongola de Jentii. Se supone además que los escitas, conocidos como los Jinetes de las llanuras, confeccionaran tiendas parecidas ya para el año 700 a.n.e.
Muy parecidas a los tipis de los indios de Norteamérica, la yurta centroasiática privilegia la piel de los rumiantes para la confección de sus paredes, levantadas a partir de un enrejado de madera de cuatro a cinco piezas o postes colocados en círculo.
El diámetro común es de seis metros y su área cubierta es de 20 metros. En esa superficie deben caber las esteras para dormir, las pequeñas banquetas y mesas bajas para comer, los bártulos, los utensilios de cocina, las alfombras y lámparas, no pudiendo faltar la chimenea central.
Por dentro las paredes se cubren de almohadones de fieltro de lana de oveja así como de telas blancas. Hacia el techo se abre un agujero para el baño de luz y la salida del humo. El frío y la lluvia se ahuyentan al cerrarlo firmemente con un pedazo de fieltro. No obstante la circulación de aire, en una hora, es de 50 a 100 veces superior en comparación con una casa "normal", y la temperatura mantiene una constante de 18-20 grados.
Pese a singularidades de la cultura de cada nación, este mismo tipo de construcción se repite en ciertas comunidades de Uzbekistán, Kazajstán, Kirguizia, Turquía, Siberia y hasta en el golfo Pérsico. Pero su utilidad cimera se evidencia sin dudas en las zonas rurales de la Mongolia de hoy. Por no hablar de que cerca de Ulan Bator, la capital, en el distrito de Bainsur las yurtas ya se confunden entre torres de alta tensión.

Modernidad "tradicionalista"

En Mongolia la familia ha adoptado asimismo patrones "occidentales" menos nocivos; ver televisión, escuchar música en un lector de CD... Y de la tentación de poseer un vehículo moderno surgen simpáticas escenas donde estacionar una motocicleta junto a un yak es una estampa nada imposible.
Tampoco debe sorprender la preferencia de la juventud por los "pitusas" o "jeans" y otras "irreverentes" prendas de vestir. Y como "el hábito no hace al monje", y como sería muy prejuicioso calificar de atrasado todo lo tradicional, prevalece el respeto a la jerarquía, a la sabia palabra del anciano, a compartir juntos la comida más importante, que es la cena de carne hervida, servida en una fuente colectiva.
Y en esa meticulosidad que da lidiar con sostenidos vientos en un clima de cambios constantes y que atrae en demasía restos de las arenas del desierto de Gobi, adultos y chicos se sustraen de sus tareas asignadas por edad y sexo, para compartir la limpieza de su yurta en vísperas del 24 de enero y de las Fiestas del Mes Blanco (Tsagaan Sar) o Año Nuevo Lunar.
Jamás importan las largas jornadas. Tienen para esa encomienda todo el tiempo y todo el espacio, dentro y fuera, de su circular universo.

miércoles, 15 de julio de 2009

Dibujos hechos a Lapiz,,, Algo realmente Impresionante.


Homenaje al viejo, mordisqueado y sublime Lápiz
"Arrojar un muñón de un lápiz sería un pecado contra la imaginación. Borrar un trazo hecho a lápiz es inmoral y muestra la ausencia del ejercicio de pensar". Las anteriores son algunas opiniones del artista Dioscórides Pérez durante un homenaje hecho al lápiz en la OEI.

En contra de aquellos que profetizan el final del lápiz, el Maestro en Arte Dioscórides Pérez asegura que el lápiz es el único instrumento que produce la alquimia mágica para que la mano se mueva y exprese el pensamiento, lo que no puede conseguir la avalancha de herramientas tecnológicas para dibujar y escribir.
Esa expresión lograda con el lápiz, dice Dioscórides, no sólo tiene la precisión geométrica y formal de un dibujo hecho en el computador, sino que deja la huella de la emoción. Los trazos del hombre hechos con lápiz tienen el sentimiento creativo, necesario para acceder a las dimensiones de la intuición y de la interioridad humanas.
Según el Maestro, el lápiz es como una caña de pescar para atrapar el vuelo de la imaginación. El lápiz, además, abre el ojo en forma perspicaz, muestra la mirada insólita y abre puertas a la construcción de mundos imaginarios y reveladores para un ser humano.
Los dibujos hechos a lápiz, agrega, son talismanes, llaves, accesos, revelaciones de profundos y valiosos sentimientos interiores que en ocasiones logran una empatía con otro ser humano que los contempla. Así, pintor y observador pueden comunicarse a través de ventanas que conducen a sus mundos propios.
Los dibujos a lápiz, para este maestro colombiano, son el semen de la imaginación y de la creatividad, gracias a los cuales se exploran los umbrales del interior del hombre y se aumenta el conocimiento íntimo, necesario para vivir en armonía, comprenderse y trascender.
Desde niños los seres humanos tenemos la posibilidad de atrapar los pensamientos y las emociones con el lápiz. Nuestros primeros trazos son el inicio del camino hacia el conocimiento, pero no un mero conocimiento académico del mundo, sino un conocimiento espiritual, sentimental y complejo, que hace que los seres humanos nos atrevamos a decir que tenemos alma.
El lápiz también es la puerta de la lengua en su más alto grado de expresión. Por medio de nuestras primeras letras comenzamos la construcción del mundo de las ideas, que a la postre, si perseveramos, nos llevará a altos grados de complejidad en la expresión y al descubrimiento de las más audaces aventuras del ser humano para comprenderse a sí mismo, a los otros y al universo en el que vive.
El lápiz enseña
En la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia, donde Dioscórides es Maestro, el artista intenta propiciar la reflexión sobre el manejo creativo del arte, con debates al hecho de borrar los trazos. Para el Maestro, el acto de borrar posee una carga moral, por lo menos extraña. Aprendemos a hacer cosas y luego a borrarlas, a no aceptarlas, a vivir en el eterno ensayo de la prueba y el error.
Esta facilidad para borrar nos enseña a no ser rigurosos en el pensar, porque si lo hiciéramos con detenimiento antes de rayar, el borrador sería innecesario ya que si la mente tiene claro qué va a trazar, el dibujo surge fácil, firme y fiel al pensamiento.
Borrar es como desalojar el espíritu. Cuando un dibujo no se borra, ofrece la posibilidad de estudiar todo el recorrido, no sólo del trazo, sino del pensamiento complejo, emotivo y espiritual, para llegar a un resultado.
En China, donde Dioscórides vivió varios años, no se borra. Allí se usa el papel de arroz con la tinta china, materiales hechos uno para el otro, pero que no admiten la acción de borrar. Es así como desde niños los chinos aprenden a ser muy decididos al dibujar y escribir. Conocen perfectamente para dónde van cuando se enfrentan a una hoja en blanco.
Borrar, además, es propiciar diversas maneras del olvido, es desdibujar un mapa del pensamiento y de la historia de búsqueda, tan fundamental para el ser humano. En resumen, borrar es inmoral y peligroso para evitar el pensamiento, según se deduce de las palabras de este artista.
Halar los arquetipos
Para Dioscórides, dibujar es halar los arquetipos y, más que eso, halar las memorias arquetípicas a través de curiosos caminos para atrapar lo esencial y luchar contra el olvido. Como arte y capricho, dibujar es una opción para ver el mundo a través de huellas de grafito cargadas de emociones, de experiencias trascendentales, de los más vivos sentimientos y también de manifestaciones del lado más oscuro del ser humano. Quizá por ello, Dioscórides es profesor de Taíchi, luego de ser discípulo del Maestro Wang en la Escuela de Artes Marciales de la Ciudad Prohibida. Esta disciplina fundamental de la cultura china, antes que un arte marcial de tipo exterior que prepara el cuerpo, es una preparación del cuerpo y el espíritu para emprender una batalla consigo mismo. De ahí la acertada traducción de Taíchi: "Boxeo con la sombra", es decir, lucha contra esa parte oscura que no nos deja avanzar.
Enemigos del lápiz
Al reflexionar sobre el lápiz, Dioscórides sostiene que su principal enemigo es el sacapuntas, "maldito aparato que no conoce la ternura y es capaz de destrozarle el alma".Otro enemigo es el olvido, pero no sólo el olvido de las experiencias esenciales que podemos atrapar con el lápiz, sino el olvido de los lápices que fácilmente se nos pierden. Al respecto asegura: "Los lápices a veces se pierden, pero no hay que preocuparse por eso. A ellos les gusta esconderse debajo del papel, visitar las patas de la mesa o de las sillas y, al final, siempre aparecen entre las páginas de un libro, o seguramente detrás de la oreja del que los busca".
Dioscórides finaliza su opinión sobre el lápiz, la cual se ampliará bajo el título "Instrucciones para sacarle punta a un lápiz" en desarrollo de una exposición en honor al lápiz que la Organización de Estados Iberoamericanos llevó a cabo en su sala de Exposiciones en Bogotá, diciendo que "para los artistas de occidente, los lápices son sagrados y por eso muchos de ellos guardan los muñones, pues arrojarlos sería un pecado contra la imaginación".
Historia del Lápiz
El lápiz corriente, de 18 centímetros de largo, puede trazar 55 kilómetros de largo, escribir no menos de 45.000 palabras y sobrevivir a 17 sacadas de punta. La siguiente es su epopeya. De acuerdo con la "Breve Historia del Lápiz", escrita por el Maestro en Artes Federmán Contreras, un manuscrito de Theophilus, de la Grecia Antigua, fue hecho al parecer a lápiz, aunque los antiguos escribieron mucho antes con diversos materiales. Según este artista colombiano, además de esta lejana referencia, la primera noticia haciendo alusión al lápiz como tal ocurrió en un tratado sobre los fósiles de Conrad Gesner, en Zurich, Suiza, durante el año de 1565. Este investigador describió un objeto formado por madera y una mina.
Una tarde del año 1564, agrega el Maestro de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional, una tempestad extraordinariamente fuerte derribó un enorme árbol cerca del poblado de Borrowdale, en Cumberland, Inglaterra.
Debajo del sitio donde habían estado sus raíces apareció una masa de cierta sustancia negra de aspecto mineral, desconocida hasta entonces: era una veta de plombagina, o "plomo negro". Fue el grafito más puro encontrado en ese país y posiblemente en el mundo entero. Los pastores de los alrededores comenzaron a usar pedazos de este material para marcar sus ovejas. Sin embargo, otros habitantes de la zona con más sentido de los negocios comenzaron a partirlo en forma de varitas, que luego vendían en Londres bajo el nombre de "piedras de marcar". Estas varitas tenían dos notables deficiencias: se rompían fácilmente y manchaban las manos y todo lo que tocaban. Algún genio desconocido resolvió el problema de la suciedad enredando un cordel alrededor y a lo largo de la vara de grafito, para ir quitándolo a medida que se gastaba.
En 1760, el químico (en sus ratos libres) Kaspar Faber, artesano de Baviera, mezcló grafito con polvo de azufre, antimonio y resinas, hasta que dio con una masa espesa y viscosa que convertida en varita se conservaba más firme que el grafito puro.
En 1790, el químico e inventor francés Jacques Conté, por orden de Napoleón Bonaparte, se dedicó a hacer lápices ante la escasez que había de ellos a causa de la guerra con Inglaterra. En 1795 Conté produjo por primera vez lápices hechos de grafito, previamente molido con cierto tipo de arcillas, prensando barras y luego horneándolas en recipientes de cerámica. Este método dio paso a la fabricación de los lápices modernos. Conté pudo fabricar lápices de diferente dureza y altísima calidad.
En 1812, el ebanista e inventor William Monroe, de Concord, Massachussetts, Estados Unidos, fabricó una máquina que producía estrechas tablitas semicilíndricas de madera de 16 a 18 centímetros de longitud. A lo largo de cada tablilla, al aparato producía estrías justo en la mitad del grosor del delgado semicilindro moldeado. A continuación, Monroe unía con cola las dos secciones de madera, pegándolas estrechamente en torno al grafito y así fue como nació el lápiz tal y como lo conocemos en la actualidad.
Según el Maestro, el lápiz resultó útil, económico, portátil, versátil y adaptable a la mayor parte de las culturas de la Tierra. Ahora se producen más de 300 tipos de lápices, entre ellos, los utilizados por los cirujanos para trazar sobre la piel del paciente a operar.
Durante el Homenaje de la OEI en Bogotá al lápiz, Federmán Contreras aseguró que éste es tal vez el instrumento intelectual más descuidado y subestimado en la historia de la humanidad. Sobre su amor a esta noble herramienta, Federmán dijo: "desde la primera vez que sostuve un lápiz en las manos, que olí su madera aromatizada y su pintura nueva, que miré su amarillo saltarín, que mordí su pezón de goma y su carnoso cuello de cisne superestirado, sucumbí a su encanto". OEI.
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lunes, 13 de julio de 2009

El Mundo en Imagenes.


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Historia del Transiberiano, un tren mítico

El Transiberiano ha despertado la imaginación, durante años, de historiadores, de novelistas, de artistas, de los que como yo, amamos al tren y a las mil y una historias que en él pueden vivirse. Tanto los parajes que cruzaba (y cruza) como su historia, como la idea de aventura que subyacía en aquella época elevaron a este tren turístico al altar de los mejores viajes en tren que puedan hacerse, sólo equiparables al mítico Orient Express.
El Transiberiano nos remonta a la época zarista, al de las clases altas, al romanticismo de aquellos trenes de madera y cómo no, a los parajes que Julio Verne nos describió en su genial obra “Miguel Strogoff”.
Cruzar fronteras en tren son anhelos de espíritus libres, mucho más inalcanzables cuanto más antiguos y nostálgicos sean los medios ferroviarios existentes para atravesar lugares tan inhóspitos como la helada Siberia.
A mediados del siglo XIX, Rusia apenas podía presumir de un tren: el que cubría la línea San Petersburgo-Moscú. Fue en el año 1851 cuando ésta se puso en marcha, y aunque era perfecto y muy avanzado para su época, lo cierto es que sólo conectaba ambas ciudades, dejando desprotegidas a muchas otras. Para desplazarse a Oriente había que hacerlo atravesando las estepas rusas en trineo o, en último caso, en tarantass, unas especies de carromatos.
Siberia, cuyo único interés residía en el comercio de pieles, no tenía otro tipo de conexión.
Hacia 1870 otras potencias comenzaban a modernizarse. Estados Unidos ya tenía sus primeras líneas, incluso transcontinentales, mientras que en Oriente un futuro gigante comenzaba a asomar la cabeza: Japón.
En ese tiempo, Rusia, lo más que había invertido fue en ampliar la línea San Petersburgo.Moscú, haciéndola llegar a Ekaterimburgo. Sin embargo, la anexión al Imperio ruso de Vladivostok fue la plataforma de lanzamiento para el avance ferroviario en el país.
Fue el zar Alejandro III el que decidió unir Moscú con la lejana Vladivostok e incluso planeó ramales que llevaran hasta Port Arthur y Pekín. El 31 de marzo del año 1891 se puso la primera piedra de la línea del Transiberiano, cuyas obras comenzaron desde ambos lados al mismo tiempo, Moscú y Vladivostok. Quedaban por delante 25 años de duros trabajos, cuyos principales obstáculos serían el intenso frío al que habrían de enfrentarse, así como las lejanas distancias entre ciudades.

Incluso antes de estar finalizada, la línea comenzó a abrirse por tramos. Efectivamente podía llegarse a Vladivostok, pero había zonas que había que cruzar en barco durante muchos kilómetros, como en la zona de Jabarovsk o como en el cruce del lago Baikal, que había que pasar en rompehielos.
En 1905, y para facilitar el transporte, se comenzó otro ramal que rodeaba el Baikal. Sin embargo, las prisas por acabar la línea completa jugaban en su contra y con frecuencia había que reconstruir tramos completos. Aún así, la línea del Transiberiano fue acabada oficialmente en el año 1916 y desde ese mismo momento los ojos de las grandes compañías turísticas se volvieron hacia ella, como la propia Orient Express.
Evidentemente, se trataba de Rusia, y ellos no iban a pemritir la entrada de capital extranjero. Aún así, hubo unos años, antes de la inauguración completa de la línea, en que junto con el Transiberiano del Estado ruso también circulaba el de la Compañía Internacional de Coches-cama. Pero fue así sólo hasta que los bolcheviques, en el año 1917, les confiscaron todo el material. Quedó así, sobre las vías, la versión de lujo, de 11 coches, que, curiosamente, el proletariado no podía utilizar.
No obstante, el país creció con el Transiberiano de columna vertebral, y aquella línea original sirvió para que posteriormente se crearan otras líneas complementarias, como el Transmanchuriano y el Transmongoliano.

El viaje en el Transiberiano lo inicio en Irkutsk; en la orilla contraria del lago Baikal, Ulan Ude se encuentra a solo ocho horas de recorrido. Entre ambas, Irkutsk y Ulan Ude, la vía discurre cercana a la orilla del lago. El paisaje que se contempla es extraordinario.

Antes del Baikal, dos horas de taiga con su incesante monotonía; al llegar al lago el paisaje cambia de repente teniendo, a un lado, el agua esmeralda del lago con placas de hielo fundiéndose con algún pueblecillo en sus orillas y al otro un sinfín de montañas con las cumbres nevadas. Ulan Ude es la capital de Buratia; sus pobladores originales, los burats, siguen siendo, a pesar de la colonización, el 50% de su población; su físico es muy similar al de los mongoles; la proximidad a Mongolia es apenas de unos kilómetros.
En Ulan Ude se habla mayoritariamente el ruso, casi al 100%. La gente discurre, en grupos de amigos o parejas mixtas, plácidamente por sus calles, es una ciudad relajada, va a otro ritmo que la mayoría de las ciudades rusas siberianas.
Paseando por Ulan Ude se pueden distinguir las casas de madera, la zona histórica, una cabeza enorme de Lenin (parece vigilar a todo el que pasa cerca suyo), una infinidad de salas de conciertos y de teatros y un museo etológico.
El transiberiano parece un tren que comienza desde muchos sitios y que acaba terminando en otros tantos muchos, hasta cuatro “ramales” jalonan los mapas turísticos. Vladivostok es el sitio más lejano, ya en el mismo Océano Pacífico.

Para quien realiza un recorrido completo, digamos desde Ucrania, el trayecto se convierte en ocho días de un continuo cambiar de un tren A a un tren B. Durante el itinerario se pasan 7 franjas horarias el lío horario, todos las horas de los billetes están referidas a Moscú. Las 7:30 del billete pueden ser las 12:30 de Irkutsk o las 15,30 del oto extremo, en el este final. Lo curioso de todo esto es que, al ir pasando las estaciones, los relojes señalan la hora de Moscú, distante más de nueve mil kilómetros de Vladivostok, la que reflejan los billetes. Quizás sea lo más sencillo en todo este babel ferroviario.
A pesar del continuo y progresivo cambio de paisaje, se repetía un leit motiv, las dachas; son una especie de terrenos agrícolas con una vivienda anexa que, parece, todo el mundo tiene en Rusia. Son la “casa de campo”, de hobby y que surten a la familia de verduras frescas propias.
Los carteles del tren, indicando las paradas, son el sitio más visitado por los pasajeros; las paradas, tan rápidas que apenas si da tiempo a bajar, de la mayoría de las estaciones son compensadas por varias de al menos treinta minutos de duración, durante las cuales todo el personal pone el pie a tierra y charla, fuma, compra comida,…

Vladivostok al llegar recuerda a Estambul y a San Francisco; la península con la misma forma que el Cuerno de Oro de la capital otomana o las empinadas calles con tranvías que bajan y suben son la explicación de estas comparaciones.
Vladivostok es una ciudad con encanto, hay casas antiguas, tranvías, puerto con muchos barcos,… La gente conduce coches de segunda mano japoneses en vez de los rusos nuevos; de bien lejos llegan a comprarlos incluso, regresando por carreteras infernales a menudo sin asfaltar, sobre todo en un enorme tramo de 3000 km.
Nada como el transiberiano para recorrer Siberia, uno de los mejores viajes en tren que se pueden hacer en el mundo.